1 de mayo de 2025
"El trabajo es una dimensión fundamental de la existencia del hombre".
-San Juan Pablo II, Laborem Exercens, 4
El 1 de mayo, la Iglesia honra a San José Obrero, patrono de los obreros y modelo de dignidad en el trabajo. Esta fiesta, instituida por el Papa Pío XII en 1955, se celebró deliberadamente el mismo día que el Día Internacional de los Trabajadores para ofrecer una visión cristiana del trabajo, no basada en la ideología, sino en la santidad.
El libro del Génesis nos recuerda que el trabajo no es un castigo, sino una participación en la acción creadora de Dios:
"Dios creó al hombre a su imagen... y Dios les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla" (Génesis 1:27-28).
La vida humilde y oculta de San José como carpintero en Nazaret nos da un poderoso ejemplo de la santidad que se encuentra en el trabajo ordinario. Aunque las Escrituras no registran palabras suyas, sus acciones lo dicen todo. Mantuvo a María y a Jesús con el trabajo honesto de sus manos, santificando las tareas cotidianas de la vida.
El Concilio Vaticano II reafirmó la dignidad del trabajo en Gaudium et Spes:
"Por su trabajo, el hombre se mantiene ordinariamente a sí mismo y a su familia, se asocia con los demás como sus hermanos y hermanas, y presta un servicio a la sociedad... El trabajo es en primer lugar 'para la persona' y no la persona 'para el trabajo'". (Gaudium et Spes, 67).
El Papa Benedicto XVI también reflexionó sobre ello en su encíclica de 2009 Caritas in Veritate:
"El trabajo es una parte esencial de la cuestión social... es a través del trabajo como la persona se realiza en la sociedad y participa en el desarrollo de la humanidad" (Caritas in Veritate, 32).
Y en el Evangelio de hoy (Mateo 13:54-58), Jesús no se identifica por sus milagros, sino por sus vínculos terrenales: "¿No es el hijo del carpintero?" Incluso el Hijo de Dios fue conocido a través del oficio de José, un recordatorio de que Dios mismo dignificaba la vida del trabajador.
Al comenzar el mes de mayo, recordamos que José trabajó por amor a María y a Jesús. En este día, encomendamos a todos los trabajadores, solicitantes de empleo y familias a la protección de San José.
San José Obrero, ruega por nosotros.
